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Qué es (y qué no es) Siracusa 2.0

Febrero 15, 2008

 Ha llegado el día S. Hoy, por fin, arribamos a puerto.

El proyecto de Siracusa 2.0 zarpó hace más de un año, con cuatro pasajeros que se habían conocido en la blogosfera, en los arrabales de eso que se ha dado en llamar, con más complacencia que exactitud, la “eclosión liberal”. Al principio había apenas un nombre y dos exigencias: la calidad debía estar por encima de programas ideológicos y el diseño debía responder mínimamente a esa calidad presupuesta. La incorporación a finales del año pasado de otros tres ilustres siracusanos ha permitido dar el último impulso. Estas últimas semanas lo han sido de trabajo intenso pero grato, con toda la ilusión que nuestro carácter avinagrado de intelectuales apolillados y marfileños nos permite.

Siracusa 2.0 es una página dedicada a las ciencias sociales, el pensamiento político y la intersección entre humanidades y ciencias naturales. Consta de un agregador de bitácoras y una revista on line para artículos más extensos y densos, y en un futuro no muy lejano esperamos incluir otros contenidos, como vídeos, podcasts, etc. Siracusa 2.0 es el proyecto y la responsabilidad exclusiva de siete personas, a las que muchos conoceréis ya: Gregorio Luri, Eduardo Robredo, José Antonio Corral, Andrés Gil von der Walde, Isidoro Lamas, Fernando Ramírez y yo mismo. Además de nuestros blogs, en el agregador figuran también otros que hemos seleccionado por su calidad e interés: Chiaroscuro, de Irene Sánchez; Kantor; MadridPundit, de Mike Money; Trampa 22, de Whitard; y Usafari, de Paco Beltrán.

Siracusa 2.0 no es una competencia ni una alternativa a Red Liberal o Red Progresista, porque es algo esencialmente distinto. No un punto de reunión de “liberales”, ni de “socialistas”, sino un espacio de debate sobre ciencias sociales y current affairs, donde las fronteras ideológicas han necesariamente de difuminarse un tanto -pero no tanto como para no saber qué terreno pisamos. Y ese terreno está vagamente delimitado por el manifiesto que hemos incluido y por las campañas que albergamos; pero no os lo toméis demasiado en serio: ninguno lo suscribe al 100%, y no es necesario hacerlo, ni adherirse a las campañas, para estar en el agregador ni para publicar en la revista. Tampoco hay exclusividad ni se ha planteado incompatibilidad con otras redes o proyectos, más allá de la que obligue una mínima coherencia.

Siracusa 2.0 no nace ligada a ninguna institución ni asociación más allá de las siete personas que componen su consejo editorial. La muy distinta procedencia, edad y perspectiva de estas personas desaconseja establecer generalizaciones excesivas. Las bitácoras sindicadas en el agregador están en él por invitación, como estarán las que puedan unirse en el futuro. Siracusa 2.0 es un proyecto abierto, pero exigente, y aspira a no renunciar a esa exigencia por afinidad ideológica ni de ningún tipo.

En estos días hemos intentado ofrecer vislumbres del proyecto y, sobre todo, atizar vuestra curiosidad a través de anuncios un punto enigmáticos y de un logo que, al parecer, ha iniciado ya una vida independiente. No sé si lo hemos logrado. A partir de ahora podréis juzgar la página por lo que es y no por lo que algunos, no sé si muchos, esperaban que fuera. 

Ha llegado el día S y arribamos a puerto, pero queda aún trabajo por hacer. Os rogamos que tengáis un poco de paciencia con los fallos técnicos y ninguna con los errores intelectuales.

 Bienvenidos a Siracusa.

24 comments to “Qué es (y qué no es) Siracusa 2.0”

  1. Felicidades. No sólo es estéticamente atractiva, sino que sus contenidos son muy interesantes.

    Mucha suerte.


  2. Enhorabuena por tu trabajo en este proyecto. Ha quedado muy bien.


  3. Perfecto, ya rula. No se porqué mi browser se había quedado con el cache del flash activo y sólo veía la antigua presentación. Enhorabuena por el trabajo bien hecho.
    Ya comentamos más en detalle mañana.


  4. Te linko


  5. Y si hay depresión posparto no os preocupéis…


  6. Mucha suerte.


  7. Mucha suerte con el proyecto, tiene muy buena pinta.


  8. Pinta muy bien… Enhorabuena.

    Y larga y próspera vida.


  9. ¡Ya era hora de acabar con esta insana intriga!

    Es tarde y leí dos cositas, todo se andará.

    Mis parabienes. Sabe usté, Don J, que aún en contradicción con algunos impulsos aprecio mucho su intelecto, precisamente porque los intelectos y espíritus elevados como el suyo no se nutren de impulsos.

    Saludos, suerte, dialéctica y materialismo


  10. Que bien , todos juntos para leeros , genial , Suerte!


  11. Tras el parto sin complicaciones esperemos que la criatura se desarrolle sin malformaciones…


  12. ¿Por qué Siracusa se llama Siracusa?


  13. Muchas gracias a todos.

    ¿Por qué Siracusa se llama Siracusa?

    Lo tienes explicado en la propia página, en el banner “Siracusa” y en el del buceador etrusco.


  14. Les felicito por la iniciativa, y espero que sea un centro para el debate de ideas importantes.


  15. Los felicito. Ésto es un placer!


  16. J., has sido galardonado con el premio Arte y pico (por aclamación popular. Ejem) Puedes pasar a recogerlo cuando gustes.

    Un saludo,


  17. Mucha suerte también desde el otro lado de la barricada! Siempre es bonito tener a quien te lleve la contrario sin chillar y citar incisivamente a Von Mises.

    Dicho lo cuál, no acabo de ver donde se “difuminan” la diferencias ideológicas, el manifiesto que hacéis es un panfleto neocon (política exterior de bush, choque de civilizaciones, escepticismo respecto al cambio climático). Me parece respetable (y sobre todo, interesante de debatir) pero en ningún caso “ideológicamente neutro”.


  18. Citoyen, “neocon” es un cajón desastre que, como “progre”, ya no significa nada. De hecho el título de esta misma bitácora viene a ironizar sobre esta evaporización de los significados.

    Por otra parte, el manifiesto no es, ni pretende ser, “ideológicamente neutro”. Y ya decimos que hay que tomarlo, en cualquier caso, cum grano salis.


  19. Citoyen, no creo que la política exterior de Bush, ni la idea de “choque de civilizaciones”, ni el escepticismo climático estén recogidos acríticamente en el manifiesto. Pero tampoco se trata, claro de una estricta neutralidad ideológica que es imposible. Ya digo que el manifiesto no lo suscribe nadie al 100%, ni falta que hace, pero tampoco puede ser tan gaseoso que deje contento o indiferente a todo el mundo, porque, para llegar a eso, no se hace un manifiesto y punto

    El eje de las bitácoras incluidas en el agregador se situaría en torno al liberalismo clásico, pero el espectro viene a recoger más o menos desde una socialdemocracia no postmoderna hasta el conservadurismo aconfesional. Algo en lo que sí creo que coincidimos casi todos es en que la geopolítica es un universo fundamentalmente hobbesiano, y creo que compartimos también lo que Sowell llama la “visión trágica”. Esto debe de ser lo que -no sé si muy acertadamente- te parece de inspiración neocon en el manifiesto; pero tampoco tragamos mucho -yo personalmente, no- con el optimismo democrático y el wilsonismo de la corriente neoconservadora.

    No creo, en suma, que las tendencias conservadoras o neoconservadores sean las que tengan más peso en el proyecto o lo definan mejor -tampoco pasaría nada, claro, pero es que no me lo parece. Lo que pasa es que hay cuestiones que tienen un peso desproporcionado y eclipsan la tendencia general, como la guerra o la pena de muerte. Una anécdota: he hecho recientemente dos de esos tests políticos superficiales y, mientras que en uno aparecía como “libertarian”, bastante más próximo al anarquismo de lo que estoy realmente, el otro me situaba en la frontera del autoritarismo, cosa que achaco a haber respondido afirmativamente a la conservación de la figura de la pena de muerte y a la necesidad ocasional de intervenciones exteriores unilaterales.


  20. Ah, y gracias por el premio, Dwight.


  21. Bueno, yo pienso que las ideologías son un conjunto de prejucios que encajan más o menos con un lado del espectro político.

    Soy poco aficionado a la numerología, pero por ejemplo, la palabra igualdad no aparece una sola vez en el manifiesto. No he encontrado ninguna referencia a la redistribución de la riqueza, la protección del débil, etc… NO estoy diciendo que no os preocupe, solo que no ponéis el acento sobre eso. A mí me pasa lo mismo con muchas cosas a las que le dais mucha importancia (el fin de occidente, Islam etc… ;) que me parecen relativamente secundarias. Además, todos compartís una visión “trágica” como dices, léase pesimista aficionada a anunciar el fin del mundo. En resumen, encajais bastante bien en este perfil http://kantor-blog.blogspot.com/2004/12/mitologia-y-cosmovisin-neocon.html

    Todo esto son generalizaciones, pero lo que intento apuntar es que alguien de izquierdas-progre-etiquetaquevengamejor no puede sentirse a gusto en este ambiente. Demonios, vosotros mismos os diferenciais de Euston(no creo que se les pueda considerar socialdemocratas postmodernos)!

    Eduardo, yo me cuelgo la etiqueta de progre y no creo ser sospechoso de compartir muchas cosas con, por ejemplo, la familia Bardem (aparte del voto, claro).

    Pero bueno, no quiero empezar a charlar de etiquetas que son siempre discusiones horribles. Good luck!


  22. Además, todos compartís una visión “trágica” como dices, léase pesimista aficionada a anunciar el fin del mundo

    Ja, ja, hombre, no. Lo que quiere decir es más bien una consideración escéptica de la perfectibilidad del ser humano y de la “macroingeniería” -no así la micro de la que hablaba Popper- social. Y seguramente tienes razón en que la igualdad no es una preocupación primordial del manifiesto, que tendrá un aire neocon porque, para mí, habla fundamentalmente de filosofía de la historia, que es algo que no sé si está muy de moda. Pero repito una vez más que eso no le cierra el paso a ninguna participación -el relativismo, la frivolidad y el sectarismo sí.

    Por decirlo con nuestro bienamado presidente -que, por cierto, es de los que más saben de neoconservadurismo en España-, somos un grupo de gente que lleva un tiempo persiguiendo ser de derechas, aunque la derecha siempre corre más que nosotros. Pero es que la izquierda es Carl Lewis.

    (Por cierto que acabo de crear un neologismo a base de teclear a toda leche: “realitivismo”: Dícese del discurso nihilista que se genera a base de ver muchos programas vespertinos de televisión.)


  23. Supongo que hay un margen de discusión, pero yo creo que el manifiesto es -en el fondo- más progresista que otra cosa. Es cierto que no se dice nada de la “igualdad” (de hecho no habla explícitamente de política económica, como de tantas otras cosas pendientes), pero presupone y asume la mayor parte del lenguaje revolucionario. Ser de derechas es ser partidario de las castas, y no hay nada en el texto que nos ponga de parte de las castas. Además, hay alusiones más que explícitas a Marx y Hegel.


  24. También es cierto que no se recoge la “dialéctica” norte-sur, pero qué quereis que os diga…a mí me parece mucho más importante el choque de civilizaciones, desde las guerras médicas hasta hoy. En general me parece que no compramos ninguna de las teorías antiimperialistas a la Hobson, Lenin o Negri, que han sido también las favoritas de la iglesia (no hay más que estudiar un poco el caso Las Casas). Es muy curioso el perdurable vínculo entre las opiniones de la Iglesia y la izquierda.


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